miércoles, 3 de agosto de 2016

Un relato de tesoros enterrados y fantasmas en Ixcaquixtla

¿ESTÁN VIGENTES ESTOS HECHOS EN NUESTRA REGIÓN?





UN RELATO DE TESOROS ENTERRADOS Y FANTASMAS EN IXCAQUIXTLA

El anciano que hablaba y terminaba de dictar su conferencia lucía cansado. Solo unas cuantas personas habíamos permanecido hasta el final de la misma en el curato de la parroquia de San Juan Bautista esa tarde de mediados de julio del año 2007. El tema que había tratado fue “La historia de los ferrocarriles que comunicaron a Ixcaquixtla”, el cual me complació, trasladándome en mi imaginación a un remoto episodio de mi pueblo natal.
El anciano caminó con dificultad hacia la salida del curato, pero mi cuñado Felipe, que había sido su alumno en el Benemérito Instituto Normal del Estado muchos años atrás, se identificó ante él y se ofreció a acompañarlo hasta su domicilio. Apoyándose un poco él en nosotros dos, caminamos hasta una casa de la calle 2 norte.

-Mi casa está frente al “Botín de oro”_ nos dijo, mientras avanzábamos por calles poco iluminadas.
En poco tiempo llegamos frente a una casa antigua de paredes de piedra sin revocar  que tenía un zaguán metálico negro. Nos invitó a pasar y platicar un poco, cosa que aceptamos. Mientras cruzábamos el amplio patio alumbrándonos con un pequeño encendedor, notamos que su vivienda era extremadamente rústica y no contaba con luz eléctrica,  
En el interior de un modesto cuarto de piedra caliza que en el fondo tenía una puerta que comunicaba con otro, nos sentamos en torno a una mesa grande de madera a la luz de una vela.
Su plática amena sobre los hechos del pasado de la región nos cautivó mientras  la noche avanzaba y oscurecía más el ambiente.

Me satisfacía estar sentado frente al doctor José María Mendoza Márquez, brillante catedrático, político y además historiador de Ixcaquixtla, que por diversas circunstancias había nacido en la ciudad de Puebla. La plática se extendió más de una hora y fue tocando diversos temas.

-“Mi madre nació aquí en el pueblo- dijo- y mi abuelo fue administrador de la hacienda del Barragán unos años antes de la revolución”.  -¿Y qué fue del hacendado?-preguntó Felipe.
- En esos tiempos los revolucionarios de diferentes bandos robaban los bienes de las haciendas y exigían fuertes sumas de dinero para su causa. Los hacendados huyeron hacia las ciudades.
-Cuando la situación ya estaba muy peligrosa, el patrón de mi abuelo se decidió a abandonar el pueblo para irse a vivir a Tehuacán. Antes enterró gran parte de su dinero en cinco lugares. El primero fue cerca del casco de la hacienda, pero un trabajador veracruzano de oficio carretonero se dio cuenta del lugar del entierro y poco después fue a sacarlo. 
El segundo entierro lo encontró el doctor Miguel Ángel Cobos Marín en el piso de su antiguo consultorio, al hacer una reparación del mismo. 
El tercer entierro estaba en la casa del señor José Vera padre;  su empleada, María Miranda lo encontró bajo el fogón de la estufa de leña que tenían en la cocina. 
El cuarto entierro estuvo en la casa de la señora Evodia Velasco, y probablemente lo sacaron cuando derribaron dicha casa  para construir el nuevo palacio municipal. 
Del quinto tesoro que permanece enterrado no voy a hablarles a ustedes. Discúlpenme pero es una promesa de mi abuelo y de mi padre de no decir nada ni ir a desenterrar cualquier tesoro.  
–Puede confiar en nosotros, seremos discretos- 
No, que va, mi abuelo fue un hombre derecho y les dijo a su hijo y nietos: “No les voy a decir nunca donde escarbar. ¿Por qué quieren ir a desenterrar algo que ustedes no enterraron? Sepan ustedes que ese dinero está maldito, porque fue amasado con la sangre de los ixcatecos. Mediante una paga miserable los hacendados dominaron a toda la población durante siglos. Mientras ellos se enriquecían, el pueblo se moría de hambre. Díganme ustedes ¿qué obra hicieron para el bien de la gente del pueblo?. Ni una maldita calle empedraron,  ningún centro de salud, el mercado era a la intemperie;  jamás pensaron en dotar de agua potable, educación y otros servicios a la población. Ningún edificio público digno de una plaza de renombre como lo fue Ixcaquixtla, hicieron jamás. Todo fue saqueo, explotación, maltratos y enviar su dinero a invertir en otros lados. Por eso, el que quiera dinero que trabaje”
           En ese momento se oyeron pasos en el patio. Luego se asomó a la entrada del cuarto y saludó  un hombre como de unos cincuenta años, de sombrero, bigote, con aspecto campesino.
–Buenas noches-  
-Pasa al otro cuarto y espérame- dijo el doctor y así se hizo.
-Maestro, ¿por qué ha usted mencionado varias veces a la Logia Masónica y a los espíritus? – preguntó Felipe.
- Porque mi padre se afilió a esa Logia en Puebla-
-¿Y usted cree en los espíritus?
- Si. Y desgraciadamente ese es un problema que ahorita me preocupa. Sepan ustedes que mi padre me llevó un día, siendo yo un niño, a una de sus sesiones espiritistas. Yo esperaba en una habitación separada, pero la presencia de algo extraño que yo sentí, me afectó tanto que a partir de esa noche he recibido la manifestación de diversos espíritus que me han perturbado en diferentes etapas de mi vida- 
Y durante un buen rato nos contó diversas experiencias que le habían pasado a lo largo de su vida difíciles de creer, pero sin llegar a pensar que nos estaba mintiendo. Pero lo que me dejó helado fue cuando dijo con emoción creciente:

-Vengo poco a Ixcaquixtla, siempre solo como en esta ocasión. Pero créanme que cuando anochece y cruzo el patio de esta casa, un bulto negro me aprisiona por la espalda y yo sufro y batallo para que me suelte. Le grito, lo interrogo pero nunca me ha hablado. Por fin logro que me suelte. Me meto a mi cuarto y me siento más seguro, pero frecuentemente hace ruido afuera como queriendo abrir la puerta y no me deja dormir. Solamente cuando estoy acompañado por alguien este espíritu no se manifiesta. Es por eso que tengo que contratar a un conocido de Clavijero, que es el señor que acaban ustedes de ver, para que me acompañe. Él se queda en el cuarto de al lado y yo en este. Solo así estoy más tranquilo.-
 -Que cosa tan tremenda-, dijo Felipe. Pensé que era hora de irnos y con señas se lo dije.
Nos despedimos y mientras cruzábamos con cautela y en silencio el oscuro patio, abundantes ideas lúgubres llenaban mi mente. Fue la última vez que vi a este personaje  que vivió una intensa, larga y a veces atormentada vida. En esta fecha ya no está entre los vivos.


J. Salvador Jiménez. Julio de 2016.  (normalsalva @ yahoo.com.mx)

martes, 16 de febrero de 2016

Nacidos en Ixcaquixtla, reconocidos en lejanas tierras como personajes sobresalientes

Es el caso de Simón Martínez,  personaje del que en la actualidad no se tiene conocimiento ni mayores datos en Ixcaquixtla, pero que según las fuentes fidedignas que se describen líneas abajo, fue presidente municipal de la hoy Ciudad Mendoza Veracruz, en el año de 1918.
Fue en el año de 1898 cuando la sede del ayuntamiento de Necoxtla, Veracruz fue cambiada a Santa Rosa, que en 1910 recibió el rango de Villa. Y en 1921 el municipio recibió oficialmente el nombre de Santa Rosa Necoxtla; en 1930 la cabecera y el municipio fueron renombradas Camerino Z. Mendoza en honor al jefe revolucionario maderista muerto por las tropas de Victoriano Huerta en 1913 durante la revolución mexicana. Finalmente el 4 de julio de 1933 la villa recibió el título de ciudad, siendo oficialmente desde ese momento Ciudad Mendoza. (Wikipedia)
En la búsqueda de notas históricas sobre Ixcaquixtla, encontré la siguiente página:

Noticentro N Orizaba, en cuya sección “Retratos de historia regional. Municipio de Santa Rosa, Veracruz” ,  resalta una referencia a Ixcaquixtla, con la información histórica sobre el origen de esa población ligada con la fábrica textil, el sindicalismo, la lucha revolucionaria y la sangre obrera derramada en abundancia en esos años.

Tendidos en el suelo, algunos de los obreros fusilados en el interior de la fábrica Santa Rosa en marzo de 1913. El número de víctimas ascendió a veintiséis, y entre estas estuvieron militantes maderistas y precursores de las nacientes agrupaciones obreras.


A partir de 1917 la presidencia municipal de Santa Rosa paso a manos de los trabajadores de la fábrica. El primer presidente fue Maurilio Luna, de Quecholac, Puebla; en 1918 Simón Martínez, de San Juan Ixcaquixtla, Puebla; en 1920 Samuel Vargas, de Valle de Bravo, Estado de México; en 1922 Acisclo Pérez, de Hércules, Querétaro; en 1924 Luis Navarro, de Orizaba; en 1926 Eduardo Gonzales, de Aguascalientes; en 1928 Eduardo Walles, de Puebla, y en 1930 Abraham Sarabia, de Chilac, Puebla: todo inmigrantes y ningún nativo. A pesar de ello, estos transterrados consideraron como su nueva tierra a este pequeño pueblo nacido alrededor de una gran fábrica. En la imagen, los miembros del Ayuntamiento de 1926-1927: Francisco T. Olivares, Guillermo Vázquez, Eduardo González, Juan Porras y Guillermo Quiñones.


Es en la página de internet del “Centro de Estudios mexicanos y centroamericanos” donde aparece la siguiente información.

La construcción de la fábrica. Y La «invención» de Santa Rosa  (2)

    Estas notas sobre el levantamiento de la factoría textil de Santa Rosa, se basan esencialmente en la preciosa información contenida en Actas de Deliberación del Consejo de Administración de la Compañía Industrial Veracruzana.
   El nacimiento del pueblo de Santa Rosa fue una invención francesa, como veremos enseguida. En efecto, desde la primavera de 1998 los empresarios franceses se plantearon la necesidad de crear un pueblo para su fábrica y pusieron manos a la obra. Con la complicidad de la primera autoridad de Necoxtla, el alcalde Nicolás Ortega, el gerente de la fábrica buscó el traslado de la cabecera, que se encontraba en la montaña, hacia el valle. No lo consiguieron pues hubo oposición legítima por parte de los indígenas que veían escapárseles la cabecera de su municipio para pasar a manos de los nuevos arribados al valle.
Resuelve la empresa pedir al Gobierno del Estado de Veracruz, por el digno conducto del Sr. Lic. Méndez, la creación de un nuevo municipio en las cercanías o en los terrenos de Santa Rosa, pagando al efecto todos los gastos que se originaren y construyendo los edificios que fueren necesarios.
  Es decir, por no querer tener la cabecera municipal allá arriba en la montaña, a hora y media a caballo, pues era pura subida, ni tampoco desear estar bajo el mando, de sus paisanos barcelonnettes, que eran dueños de «Río Blanco», los franceses propietarios de la «Santa Rosa» urdieron crear su propio pueblo de compañía -su company-town -, y lo lograron con el apoyo decidido del gobernador Teodoro A. Dehesa. Para el 6 de octubre la legislatura del estado elevó a la categoría de cabecera municipal la llamada mesa de Santa Rosa. El 30 de noviembre se mudaron los muebles, los archivos y se instalaron en una nueva residencia provisional, el primero de diciembre de 1898, mientras se construía el palacio municipal. Esto no tardaría en suceder, pues la compañía estaba absolutamente interesada en este descenso de los poderes de la montaña al valle.
 La construcción del ayuntamiento fue costeada al año siguiente por la compañía y para que quedara constancia posterior, en el arco de la puerta de acceso central se grabó el nombre de la Compañía Industrial Veracruzana, S.A., junto con el del «Ayuntamiento 1900-1901». También para la iglesia, la empresa cedió el terreno y donó materiales para su instalación provisional mientras se iniciaba su construcción.
(2)Fuente: http://books.openedition.org/cemca/834?lang=es  AUTOR : Bernardo García Díaz, mexicano, historiador, realizó estudios de maestría en la Universidad Veracruzana, una especialidad en historia y geografía, en la Universidad de Turín, y doctorado en historia en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la BUAP.

Como comentario final, otra liga entre Ixcaquixtla y Ciudad Mendoza, es que aproximadamente una docena de jóvenes provenientes de esa ciudad veracruzana han venido a estudiar la carrera docente en las aulas de la Escuela Normal de Ixcaquixtla, desde la fundación de ésta en el año de 1978


lunes, 20 de julio de 2015


¿Por qué la casa de la cultura de Tehuacán se asume como Etnica Popoloca?
¿Conoces las costumbres de los entierros de los antiguos popolocas?

Casa de Cultura Popoloca "Xinatitiqui Kicia" (Tehuacán)
Clases de entierros
"Por lo que toca a los popolocas (cuyo grupo social está comprendido territorialmente entre lo que hoy es al norte –del Estado de Puebla- Quecholac; al sur, Santiago Coatepec; al oriente, Santa Catarina Otzolotepec y al poniente, San Juan Ixcaquixtla, siendo en total 36 pueblos (antes clanes) de habla popoloca, término que en náhuatl significa “hombre de otra nación y lenguaje” y que hoy se sabe fue una de las grandes culturas mesoamericanas a la que se atribuye la domesticación del maíz, el aguacate, el algodón, el jitomate, el chile, el amaranto, el frijol y el tejido de cintura), se precisa que allá por los años 900 al 1500 d. C. se tuvieron tres formas de enterrar y ofrendar."              Fragmento de un artículo de la página de esta casa de Cultura. 

Para leer más, los invito a seguir la siguiente liga:

http://www.popoloca.org/index.php?option=com_content&view=article&id=100:ofrendas-y-entierros-prehispanicos-&catid=2:eventos-y-noticias&Itemid=6 

La imagen de abajo a la derecha pertenece a  detocho.blogspot.com  ,La tumba en el cerro de Cuthá
Resultado de imagen para entierros popolocas

lunes, 20 de abril de 2015

Ixcaquixtla dentro de "La historia del tren en México"




Este fragmento de la publicación "México desconocido", en Internet da noticia de los principios del ferrocarril en la república mexicana a finales del siglo XIX.  Por fortuna, Ixcaquixtla, nuestro municipio, hace acto de presencia en el mapa ferrocarrilero y vive sus etapas de despegue, esplendor y ocaso referidas a este medio de transporte del que, en nuestra región, solo unos cuantos guardan memoria y gratos recuerdos.
..."En 1863 estaban en operación 41 kilómetros de vía que iban de Veracruz con rumbo al centro del país. Al año siguiente Antonio Escandón cedió su privilegio y se constituyó en Londres la Compañía Limitada del Ferrocarril Imperial Mexicano. Tras la caída de Maximiliano, el gobierno de Juárez, ante la prioridad del proyecto ferroviario, hizo caso omiso de la colaboración de Escandón con los invasores. Los trabajos de tendido de vía continuaron y el 16 de septiembre de 1869 un tren que transportaba al presidente Juárez y a una numerosa comitiva realizó el viaje inaugural entre México y Puebla.

Hasta ese entonces se habían construido 205 kilómetros. En los tres años siguientes la instalación de la vía se aceleró de manera tal que se concluyeron los 228 kilómetros restantes.

La ruta anhelada durante tantos años fue inaugurada el 1 de enero de 1873 por el entonces presidente Sebastián Lerdo de Tejada.

En los años siguientes el Ferrocarril Mexicano continuó con el tendido de vías para unir regiones aledañas al paso de la troncal principal. Además de los ramales Ometusco-Pachuca y Apizaco-Puebla, la compañía instaló, entre finales del siglo XIX y el inicio del XX, los siguientes: Muñoz-Chignahuapan,
San Marcos*-Ixcaquixtla, Santa Ana-Tlaxcala y Córdoba-Coscomatepec.

El Ferrocarril Mexicano continuó prestando servicio como empresa privada hasta 1946, cuando fue adquirida por el Estado. En los años sesentas con su infraestructura y equipo se constituyó la División Mexicana de los Ferrocarriles Naciones de México." 


*Nota: San Marcos actualmente es conocido como Rafael Lara Grajales, Pue. Ver la historia de este pueblo ferrocarrilero y el testimonio de su comunicación con Ixcaquixtla en:  http://www.grajales.com.mx/paginas/historia_.htm 

S. Ant. Ixcaquixtla, actualmente es conocido como San Antonio del Progreso, Tepexi, Pue.
Rosendo Márquez, actualmente es conocido como Cuapiaxtla, Pue.
Este ramal llegó a Santa Inés Ahuatempan, Pue.
Leer la información completa en:

domingo, 12 de octubre de 2014

LA REVISTA "ARQUEOLOGÍA MEXICANA" NUEVAMENTE HACE MENCIÓN DE IXCAQUIXTLA


-¿Por qué dice usted que su pueblo tuvo relevancia en el pasado? Yo como poblano jamás lo había oído mencionar.- Fue el comentario de mi compañero de trabajo cuando le hablaba del pasado de la región de Ixcaquixtla. Ciertamente que desde su fundación en la época prehispánica, Ixcaquixtla ha sido un pueblo y no una ciudad que pudiera competir con las grandes civilizaciones de meso-américa o el mundo. Sin embargo, muchos nativos de este pueblo nos apasionamos con saber un poco de nuestro pasado, sin perder el piso, con la conciencia de que el saber de dónde venimos, nos ayudará a saber quiénes somos y qué podemos esperar en el futuro, tomando en cuenta los contextos interno y externo.  El interés y valor por indagar el pasado de la patria chica lo explica mejor don Luis González y González ( Microhistoria y ciencias sociales.  González y González, Luis. El Colegio de Michoacán. 1972)
 “De las instancias que utiliza el mexicano en su presentación (nombre propio, apellido, familia, la matria o el terruño donde nació, la región que lo engloba, la entidad federativa o la patria) aquí hemos esbozado la del terruño, que podría llamarse matria pero que ordinariamente se denomina patria chica, parroquia, municipio y tierra. El terruño es dueño de un espacio corto y un tiempo largo. El común en la República Mexicana empieza en el siglo XVI con la política de congregaciones indias y la fundación de comunidades españolas. Se trata de pocos kilómetros de superficie, muchos años y poca gente. Las personas que ocupan sucesivamente un terruño se conocen entre sí. La lucha de clases suele ser mínima y la de familias, máxima. Las relaciones con el territorio propio tienden a ser amorosas, con las comunidades vecinas, de lucha, y con la ciudad próxima, de ocios y negocios. Diez, doce o quince de estas mini comunidades confluyen generalmente en una ciudad mercado, cabeza de una región. En lo cultural, cada terruño maneja un haz de prejuicios que rigen desde la mesa hasta el altar, pasando por un código de honor, una cosmovisión, un andadito y una manera de hacer arte.” 
    Por lo tanto es motivo de orgullo que el nombre del pueblo figure históricamente y en la actualidad en mapas estatales y algunos nacionales de diversa índole. Por ejemplo, la revista ARQUEOLOGÍA MEXICANA, en su edición de septiembre del 2014. (edición especial No. 58)  con el tema de portada TUMBAS DE LA ANTIGUEDAD. "Mesoamérica y el mundo", publica un mapa de esas tumbas principales en Mesoamérica y aparece Ixcaquixtla. En el interior del artículo, presentan una fotografía y descripción del muro norte de la tumba prehispánica de San Juan Ixcaquixtla, que ya es un referente para los arqueólogos mexicanos.
Cuando los interesados o curiosos indaguen por Internet datos sobre la historia de nuestro municipio jamás se encontrarán con la leyenda: "no se tiene información" o "nada pasó en ese periodo"


      
                 

martes, 26 de agosto de 2014

Una leyenda de Ixcaquixtla

LEYENDA DEL COYOTE MIKE  O MIKI

        Cuentan los más ancianos de Ixcaquixtla, que hace muchos años, en noches oscuras se oían espantosos aullidos en las calles del pueblo, principalmente en las casas más alejadas del centro. El ladrido de los perros se dejaba oir rompiendo la tranquilidad de los barrios Era el coyote miki que anunciaba una desgracia para quien oía su aullido frente a su hogar.  Los habitantes del pueblo sabían que cuando se escuchaba lejano, es que estaba cerca y cuando se escuchaba cercano, es que se estaba alejando. Por esta razón la gente no salía a la calle a buscarlo y decían que una vez que acababa de aullar frente a alguna casa corría hacia los teteles o se escapaba por la calle de la troje y tomaba por el camino hacia Pixtiopan. También los vecinos de la sección tercera afirmaban que algunas veces pasaba por sus calles. En general, podía manifestarse en los paredones, y en las orillas de todo el pueblo. Al poco tiempo de su aparición  alguna persona moría, o sufría un accidente grave o algún desastre natural lo afectaba. Otros decían que llegaba por el alma de alguien que debía una culpa. Y por lo tanto la gente le tenía mucho miedo a su aparición.
        El sobrenombre del coyote proviene de la palabra náhuatl “mikiztli” que significa muerte. Pero en la región de San Juan Ixcaquixtla se fue modificando el vocablo y quedó en coyote miki o también  conocido como Coyote Mike. Debemos recordar que poco antes de la llegada de los españoles, la región popoloca del señorío de Tepexi, incluído Ixcaquixtla, fue conquistada por los aztecas en 1503*, quienes avanzaron hasta el actual estado de Oaxaca y más allá y por lo tanto se impuso temporalmente el náhuatl como lengua dominante para el control político de nuestra región.



miércoles, 23 de julio de 2014

Personajes que dejaron huella en Ixcaquixtla

Fotografía tomada de IxkaRadio
Ángel Malpica
Según el Dr. José María Mendoza Márquez, este personaje, Ángel Malpica,  fue administrador de la estación de ferrocarril. También fue un empresario que instaló la primera planta generadora de electricidad con motor de gasolina en Ixcaquixtla. Vendía este servicio a varios vecinos de Ixcaquixtla que podían pagarlo. Cuando se marchó del pueblo, vendió la planta a una persona que posteriormente ofreció funciones de cine en un local frente a la Plazuela.


miércoles, 6 de noviembre de 2013

PERSONAJES RELEVANTES EN LA HISTORIA DE IXCAQUIXTLA

   El Dr. Javier Delgado Gamboa se ha esforzado por investigar, analizar y difundir las fuentes documentales donde se registra la historia de esta población. En este artículo, contenido en una carta enviada a la revista "LETRAS LIBRES" reafirma a Ixcaquixtla como el lugar de nacimiento del licenciado José Antonio Gamboa, constituyente de 1857, muerto en defensa de los ideales juaristas que nos benefician como ciudadanos de una nación laica, liberal y en búsqueda permanente de la democracia. En otra publicación afirma que los restos de este personaje relevante están sepultados en la capilla dedicada a la virgen de Guadalupe en la parroquia de San Juan Ixcaquixtla. Su intención es aclarar un error en un artículo de Enrique Krause, quien atribuye a José Antonio Gamboa un origen oaxaqueño. El enlace para consultar este texto es:
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Por Javier Delgado Gamboa
 Leí con mucho interés el artículo “Debates históricos sobre la tolerancia” (Letras Libres, 142), del director de la revista, Enrique Krauze. En la lectura observé que consultó los debates del Congreso Constituyente de 1856, en donde se menciona al licenciado José Antonio Gamboa como uno de los participantes.

En el texto, el señor Krauze le adjudica un origen oaxaqueño al licenciado Gamboa, incurriendo en un error que otros muchos eminentes historiadores, tanto nacionales como poblanos, han cometido al atribuirle a Gamboa tal procedencia.

Muy independientemente de que sea uno de mis antepasados, debo aclarar ese error –en el afán de que se conozca de forma más exacta la verdad de nuestra historia.

El error puede ser justificable en función de que José Antonio Gamboa, al igual que sus dos hermanos menores, Manuel Gamboa y José María Gamboa, era hijo natural de doña Dolores Gamboa, por lo que nada más llevaba el apellido Gamboa.

Al casarse Dolores Gamboa con un señor llamado Juan Castillo, este quiso imponerles su apellido, por lo que el hijastro mayor, José Antonio, huyó de su casa a caballo. Llegó a la ciudad de Oaxaca, en donde se hospedó en el mesón de La Soledad, propiedad de los padres de Porfirio Díaz Mori, a quien conoció al poco tiempo.

 Díaz por aquel entonces estudiaba en el seminario de Oaxaca. Fue mucha la amistad y la influencia de José Antonio Gamboa sobre Porfirio Díaz, al grado de que este abandonó el seminario y después ambos ingresaron al Instituto de Ciencias y Artes del estado –cuyo director era Benito Juárez.

Tanto Gamboa como Díaz fueron diputados al mencionado Congreso Constituyente por el estado de Oaxaca. Incluso el general Escobedo, biógrafo de Porfirio Díaz, menciona el domicilio de José Antonio Gamboa en Oaxaca.

Posteriormente, Gamboa llegó a ser presidente del Colegio Electoral y después diputado secretario de dicho Congreso Constituyente, y terminó por ser secretario particular del Benemérito de las Américas, datos que se consignan en muchos libros de historia.

Sin embargo, José Antonio Gamboa, y toda su familia, fue originario de la Villa de Ixcaquixtla de Sánchez Gamboa, municipio ubicado en el sureste del estado de Puebla, como se puede comprobar en su partida de bautizo, donde se especifica que fue bautizado en la vieja iglesia de San Juan Bautista, perteneciente a la parroquia de San Vicente Coyotepec en ese entonces, a los tres días de nacido, como hijo natural de doña Dolores Gamboa.

Otra forma para demostrar su origen es la lápida que lleva sus datos y que se encuentra en la capilla mortuoria de la familia Gamboa de la iglesia ya mencionada, en donde fue depositado su féretro. Le agradecería mucho hiciera esta pertinente aclaración, para corregir de una vez por todas la historia de tan ilustre personaje. 

sábado, 10 de agosto de 2013

Tu historia también es mi historia.

Sin duda en nuestra región del sur del estado de Puebla que nos tocó habitar, Tepexi de Rodríguez ha tenido un papel destacado a través del tiempo. Tenemos un pasado común y no podemos desligarnos de él. Si nos identificáramos entre sí todas las comunidades de la esforzada cultura popoloca, sin duda crecería con gran esplendor nuestra región. No tenemos un proyecto de crecimiento común en parte porque desconocemos nuestro pasado. Esta vez propongo la visita al video sobre Tepexi de Rodríguez
http://www.youtube.com/watch?v=7mY2GgiyuoA

del cual copio varia fotografías que tienen relación con Ixcaquixtla. En una de ellas se ve al padre  Zenen, de la parroquia de San Juan, rodeado de fieles, en la población de el Progreso, Tepexi, la cual alguna vez fue llamada por los ferrocarrileros "San Antonio Ixcaquixtla"

Fotografías del ferrocarril y medios de transporte de la época.

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