martes, 26 de agosto de 2014

Una leyenda de Ixcaquixtla

LEYENDA DEL COYOTE MIKE  O MIKI

        Cuentan los más ancianos de Ixcaquixtla, que hace muchos años, en noches oscuras se oían espantosos aullidos en las calles del pueblo, principalmente en las casas más alejadas del centro. El ladrido de los perros se dejaba oir rompiendo la tranquilidad de los barrios Era el coyote miki que anunciaba una desgracia para quien oía su aullido frente a su hogar.  Los habitantes del pueblo sabían que cuando se escuchaba lejano, es que estaba cerca y cuando se escuchaba cercano, es que se estaba alejando. Por esta razón la gente no salía a la calle a buscarlo y decían que una vez que acababa de aullar frente a alguna casa corría hacia los teteles o se escapaba por la calle de la troje y tomaba por el camino hacia Pixtiopan. También los vecinos de la sección tercera afirmaban que algunas veces pasaba por sus calles. En general, podía manifestarse en los paredones, y en las orillas de todo el pueblo. Al poco tiempo de su aparición  alguna persona moría, o sufría un accidente grave o algún desastre natural lo afectaba. Otros decían que llegaba por el alma de alguien que debía una culpa. Y por lo tanto la gente le tenía mucho miedo a su aparición.
        El sobrenombre del coyote proviene de la palabra náhuatl “mikiztli” que significa muerte. Pero en la región de San Juan Ixcaquixtla se fue modificando el vocablo y quedó en coyote miki o también  conocido como Coyote Mike. Debemos recordar que poco antes de la llegada de los españoles, la región popoloca del señorío de Tepexi, incluído Ixcaquixtla, fue conquistada por los aztecas en 1503*, quienes avanzaron hasta el actual estado de Oaxaca y más allá y por lo tanto se impuso temporalmente el náhuatl como lengua dominante para el control político de nuestra región.